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de una vida plena.

El reto energético para 2030: ¿Está tu vivienda preparada?

En este artículo analizamos cómo la eficiencia energética en viviendas puede verse afectada por factores como la humedad estructural o la falta de ventilación adecuada.

La eficiencia energética en viviendas también depende del estado real de los muros: humedad, puentes térmicos y ventilación pueden empeorar la calificación.

El reto energético para la vivienda ya tiene fecha. A partir del año 2030, entrará en vigor una nueva normativa europea que afectará a millones de propietarios: no se podrá vender ni alquilar una vivienda con una calificación energética inferior a la letra E. Es decir, todas aquellas casas con una certificación energética F o G deberán someterse a reformas para mejorar su eficiencia. ¿Tu casa cumple con los requisitos de eficiencia energética para viviendas 2030?

¿Por qué este cambio?

La medida forma parte del plan de descarbonización de la Unión Europea, que busca reducir las emisiones del sector residencial, uno de los más contaminantes del continente. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), más del 80 % de las viviendas en España tienen una baja eficiencia energética. Además, la edad media del parque de viviendas es de 43 años, lo que implica que muchas se construyeron antes de la entrada en vigor de normativas de aislamiento térmico y eficiencia.

Objetivo: renovación masiva

Vista de Barcelona, ejemplo de ciudad con viviendas afectadas por la humedad y la eficiencia energética en viviendas 2030

El Gobierno de España se ha comprometido a renovar más de 1,2 millones de viviendas antes de 2030, pero los datos actuales muestran que el ritmo está muy por debajo del necesario: entre 2021 y 2023 apenas se rehabilitaron unas 100.000 viviendas (Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030).


¿Qué viviendas se verán afectadas?

Las que presenten alguna de estas características:

  • Construcción anterior a 1980, sin aislamiento térmico adecuado.
  • Sistemas de climatización antiguos, poco eficientes.
  • Humedad en paredes y techos, que indica problemas de ventilación o filtraciones.
  • Ventanas de vidrio simple o sin rotura de puente térmico.
  • Consumos elevados de energía para mantener una temperatura confortable.
Muro antiguo con humedad y ventana sin aislamiento, ejemplo de baja eficiencia energética en viviendas antiguas 2030

Todos estos factores influyen negativamente en el rendimiento energético y encarecen las facturas mensuales de luz y calefacción.


¿Cómo lograr la eficiencia energética en viviendas si hay humedad?

Las mejoras recomendadas incluyen:

  • Sustituir ventanas por modelos con doble acristalamiento y marcos aislantes.
  • Instalar aislamiento térmico en fachadas, cubiertas y suelos.
  • Renovar sistemas de calefacción y refrigeración por versiones más eficientes.
  • Incorporar ventilación mecánica controlada para mejorar la calidad del aire sin perder energía.
  • Solucionar problemas de humedad estructural, que afectan directamente al aislamiento térmico.
Vivienda rehabilitada con ventilación eficiente y sin humedad.

Humedad y eficiencia energética en viviendas: una relación directa

Uno de los puntos menos visibles —pero más relevantes— para la eficiencia energética es la presencia de humedad en la vivienda. Muros húmedos conducen peor el calor y generan un ambiente más difícil de climatizar.

En Humix trabajamos a diario con dos tipos de humedad muy comunes en viviendas antiguas:

Humedad por capilaridad

Suele aparecer en plantas bajas y muros en contacto con el terreno. La humedad asciende desde el subsuelo por los materiales porosos de la construcción.

Muro con humedad por capilaridad que afecta la eficiencia energética en viviendas

En estos casos, el uso de soluciones como el sistema HS‑221 permite detener esta ascensión de agua sin necesidad de obras ni reformas estructurales. Al mantener los muros secos, se recupera la capacidad aislante original de la vivienda.

Humedad por condensación

Aparece principalmente en invierno, cuando el aire interior cálido y húmedo entra en contacto con superficies frías. Se traduce en moho, mal olor y sensación de frío constante.

Techo con humedad por condensación que afecta la eficiencia energética en viviendas

Aquí, la instalación de ventilación doméstica descentralizada con recuperador de calor permite renovar el aire interior y expulsar el exceso de humedad sin perder temperatura, lo que mejora el confort y reduce la demanda energética.

Ambos tratamientos no solo mejoran la salubridad del hogar, sino que contribuyen activamente a reducir el consumo energético, lo que te ayuda a alcanzar una mejor calificación en el certificado energético.


¿Existen ayudas para estas reformas?

Sí. Los programas NextGenerationEU incluyen subvenciones para rehabilitación energética en viviendas unifamiliares y edificios residenciales. Se puede financiar entre un 40 % y un 80 % del coste, según el ahorro energético conseguido. Estas ayudas cubren desde aislamiento hasta mejoras de sistemas térmicos o soluciones de ventilación y control de humedad. Puedes informarte en la web del Guía práctica para la gestión de ayudas a la rehabilitación energética de edificios. (IDAE).

Logo del programa NextGenerationEU para ayudas a la eficiencia energética en viviendas afectadas por humedad hasta 2030

¿Qué sucede si no actúo?

Si tu vivienda no alcanza la clase E en 2030, no podrás legalmente venderla ni alquilarla. Directiva (UE) 2023/1791.

Además, el valor del inmueble podría depreciarse, al ser considerado ineficiente frente a otros con certificaciones mejores. Actuar ahora es invertir en el valor futuro de tu hogar.


Conclusión

La mejora de la eficiencia energética en viviendas no es solo una exigencia legal, sino una oportunidad para ahorrar, mejorar el confort y cuidar el medioambiente. Las humedades, la mala ventilación y la falta de aislamiento no solo generan incomodidad, sino que pueden impedir que tu vivienda cumpla con los estándares europeos.

En Humix te ayudamos a dar ese primer paso: evaluamos la situación de tu vivienda, proponemos soluciones específicas y te acompañamos en el proceso de mejora. Porque tu hogar merece estar preparado para el futuro.

Mejorar la eficiencia energética en viviendas suele empezar por resolver humedades y asegurar una ventilación correcta, además de aislamiento y ventanas.

Preguntas frecuentes: eficiencia energética 2030, humedad y ventilación

¿Qué cambia en 2030 con la calificación energética de las viviendas?

El objetivo es que las viviendas con peor rendimiento energético mejoren su calificación. En la práctica, las viviendas con letra F o G deberán rehabilitarse para alcanzar al menos una letra E si quieren venderse o alquilarse dentro del marco normativo previsto.

¿Qué viviendas suelen verse más afectadas por este requisito?

Principalmente viviendas antiguas (especialmente anteriores a 1980) sin aislamiento térmico adecuado, con ventanas de vidrio simple, climatización poco eficiente y problemas de humedad o ventilación que empeoran el confort y elevan el consumo energético.

¿Por qué la humedad empeora la eficiencia energética?

Los muros húmedos reducen el rendimiento térmico del cerramiento y hacen que la vivienda sea más difícil de climatizar. Esto puede traducirse en más consumo para mantener una temperatura confortable y en una peor percepción de confort (frío, sensación de pared helada, moho u olor).

Si tengo humedad por capilaridad, ¿puedo mejorar la eficiencia sin grandes obras?

En muchos casos sí. La humedad por capilaridad suele aparecer en plantas bajas y muros en contacto con el terreno. Soluciones como el sistema electrofísico HS-221 buscan detener la ascensión de agua sin cortes ni químicos. Mantener el muro seco ayuda a recuperar parte de la capacidad aislante y a estabilizar el confort.

¿Qué hago si el problema es condensación y moho en invierno?

La condensación aparece cuando el aire interior húmedo se encuentra con superficies frías. Una solución eficaz es mejorar la ventilación. Los sistemas de ventilación doméstica descentralizada con recuperador de calor permiten renovar el aire y reducir humedad sin perder tanta temperatura, ayudando a mejorar confort y demanda energética.

¿Qué mejoras suelen tener más impacto para alcanzar una mejor calificación?

Normalmente: ventanas eficientes (doble acristalamiento), aislamiento en fachada/cubierta/suelo, climatización más eficiente y ventilación controlada. Si existe humedad estructural, resolverla es clave porque afecta al rendimiento del aislamiento y al confort.

¿Hay ayudas para rehabilitación energética y mejoras de ventilación/humedad?

Sí. Existen programas de ayudas como los vinculados a NextGenerationEU para rehabilitación energética. El porcentaje subvencionable depende del ahorro conseguido y del programa vigente. Conviene revisar requisitos y documentación en fuentes oficiales y, si procede, preparar un diagnóstico técnico previo.

¿Qué pasa si no actúo y mi vivienda no llega a la letra E?

El riesgo es que se restrinja su venta o alquiler según la normativa aplicable y que el inmueble pierda valor frente a otros con mejor calificación. Actuar con tiempo permite planificar mejoras por fases y priorizar las que más impacto aportan en confort, salud y consumo.

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